Toluca, Méx.- A fin de establecer que las autoridades y los particulares deben someter a consulta los proyectos e iniciativas de obras que impacten en los recursos naturales de las zonas indígenas, la diputada Anaís Miriam Burgos Hernández presentó una iniciativa por la que se reforma la Ley de Derechos y Cultura Indígena del Estado de México.
La diputada de Morena señala que la consulta deberá ser “previa, libre, informada, de buena fe y culturalmente adecuada a las comunidades indígenas”, principios que deberán considerarse también en consultas respecto de medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarlas directamente o bien en las relacionadas con indemnizaciones por el reacomodo o desplazamiento de una comunidad indígena por causa de utilidad pública.
Ante el Pleno de la LX Legislatura mexiquense, la legisladora precisó que la correcta interpretación y aplicación de los criterios de “previa, libre, informada, de buena fe y culturalmente adecuada” relacionados con los procesos de consulta es fundamental, ya que responden a una lógica de consenso y anuencia de los pueblos y comunidades indígenas, además de que reforzarán, a nivel local, las consultas establecidas por el Ejecutivo federal.
Al explicar el contexto de su propuesta señaló que la reforma es necesaria porque las consultas actuales no son vinculantes con los proyectos del Estado, de ahí que deba garantizarse a los pueblos indígenas su derecho a ser consultados y a participar en la toma de decisiones sobre proyectos que impacten en su vida diaria, sus costumbres y su entorno.
El documento establece que, de acuerdo con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, las demandas en materia de derechos indígenas persisten ante la ejecución de proyectos de desarrollo ajenos a sus culturas y basados en la explotación de sus recursos naturales, tales como la adjudicación de tierras para la construcción de plantas hidroeléctricas, la explotación minera, la de recursos acuíferos y la del turismo.
También subrayó la necesidad de fortalecer la legislación relativa a los pueblos originarios en razón de que, según la última actualización de los datos del Censo de Población y Vivienda del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en el año 2010 el Estado de México registró 379 mil 75 habitantes de tres años y más que son hablantes de alguna lengua indígena, de los cuales 222 mil 394 corresponden a los pueblos originarios de la entidad: mazahua, otomí, nahua, tlahuica y matlatzinca.
La iniciativa fue remitida a las comisiones legislativas de Gobernación y Puntos Constitucionales y De Asuntos Indígenas, para su análisis y dictamen.

